miércoles, 6 de julio de 2016

La negligencia del poder

Hace un mes aproximadamente tuvo lugar una masacre en un boliche gay en Orlando, Estados unidos. Un hombre mató a cincuenta personas e hirió a otras cincuenta y tres. El atacante fue identificado como Omar Mateen, ciudadano estadounidense de 29 años. Al parecer, era habitué del boliche y según conocidos y su ex mujer, tenía tendencias homofóbicas y actitudes peculiares.
Según Télam se trata de “uno de los tiroteos más sangrientos de la historia reciente de Estados Unidos”, que ya ha tenido 130 incidentes similares en lo que va del año. Estos sucesos se deben a una gran problemática que tiene el país norteamericano con respecto a los controles y la venta de armas. Estos recurrentes hechos de violencia en Estados Unidos, son notables y me dejan pensando… No nos podemos acostumbrar a vivir en una sociedad que acepta a la violencia y el crimen como norma. Estados Unidos es una Nación que históricamente ha sufrido la discriminación, la violencia, entre otras cuestiones. Y es hasta el día de hoy, que como sociedad no pueden superar esas barreras. Reiterando, una de las mayores causas de estas situaciones se dan por el poco y mal control de la venta de armas a los ciudadanos. Evidentemente hay algo en el proceso que no funciona de manera correcta.
En mi opinión, la venta de armas no tendría que ser legal pero en caso de serlo, como es en el país del presidente Obama, tendrían que replantearse la legislación y aplicación de la misma. No puede ser que cualquier persona que se despierte un día con ganas de comprarse un arma pueda hacerlo. El Estado tiene que hacerse cargo de este tipo de situaciones. A raíz de esta problemática no resuelta, cincuenta personas murieron este mes en Orlando y cincuenta resultaron heridas… No es algo menor… Tenemos que abrir los ojos. Hay que hacer algo al respecto.

Cuando sucedió la masacre, yo me encontraba en San Francisco, en el Estado de California. La mayoría de los negocios y hoteles lucían las banderas gays en sus puertas e incluso algunos locales tenían una caja para donaciones que serían enviadas a los familiares de las víctimas y a los heridos. Eso me dio esperanzas de que no somos todos negligentes… Que no todos hacemos la vista gorda a lo que pasa a nuestro alrededor. Que a algunos de nosotros si nos importa y si nos afecta. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario